lunes, 21 de abril de 2008

EL MACHISMO.



Estas semanas está de moda el machismo, entendido como manifestación arraigada en nuestra sociedad de la dominación social del hombre sobre la mujer. El Presidente Zapatero, en una de las más controvertidas decisiones a la hora de formar gobierno ha adjudicado la misión de combatir esta lacra, a una ministra joven, sobradamente preparada (una licenciatura en Dirección y Administración de empresas y varios masters), también el Presidente ha decidido que el número de mujeres en la composición del actual gobierno sea superior al de los hombres, y muchos hemos entendido que era un mensaje a la sociedad, un guiño ideológico que indica el rumbo que piensa tomar este ejecutivo frente a maltratadores, empresarios explotadores de mujeres, y frente a quienes de forma más o menos ostentosa promueven esa humillante forma de explotación del hombre sobre la mujer.

Hoy me ha tocado percibir con toda la crudeza esta absurda forma de afirmación de la propia personalidad masculina. Yo no suelo sorprenderme de casi nada (uno tiene una cierta edad, que le permite observar la vida con perspectiva) pero créanme que ciertos comportamientos me causan un estupor que traspasa lo previsible, incluso para alguien como yo.

Cuando hablamos de machismo, no solo hemos de incluir sus manifestaciones más dañinas, la violencia de género, la omisión de reconocimientos de méritos laborales de las mujeres frente a los hombres, el tratamiento que los medios (o determinados medios de comunicación) han dado al nombramiento de los nuevos cargos ministeriales… El machismo se extiende como una sutil sombra sobre todos los campos de la vida, también los más cotidianos, aquellos rincones privados donde los focos de la sociedad no suelen llegar, el control de los correos, los mensajes del móvil, la tutela de la esfera de privacidad que toda persona debe poder gozar sin que nadie la viole más allá del propio consentimiento, y esa sombra, no solo se extiende sobre una parte de nuestra sociedad que pudiéramos considerar de bajo nivel cultural, es una mugre que tiñe todas las esferas y niveles sociales, incluso los universitarios.

La Ministra de Igualdad, Bibiana Aido, tiene ante si una tarea inmensa, una labor titánica para erradicar un cáncer que se extiende como una gran metástasis por todos los rincones de la vida de nuestro país. Espero que tenga éxito en su labor, porqué espero para nuestros hijos una sociedad un poco menos enferma que la que desgraciadamente nos ha tocado vivir.

domingo, 20 de abril de 2008

EL AMANECER DE LA LOCURA.









Carlos despertó aquella madrugada del sábado sudoroso, sobresaltado, y la vio a su lado resplandeciendo su cabello rubio a la tenue luz de los primeros rayos del alba que se filtraban por la ventana del hotel, la palidez de sus mejillas la convertían casi en un hada maravillosa, una sirena voluptuosa envuelta en las sábanas de raso, su espalda desnuda aún mostraba las marcas de una noche de sexo extremo, unas finas medias de seda envolvían su cuello por un lado, el otro se encontraba atado a los barrotes de la cabecera de la cama, y en la mesita una botella de Macallan y los restos de dos o tres papelinas de coca evidenciaban la práctica del placer prohibido, de la nariz de la chica asomaba un pequeño hilo de sangre que desembocaba en una mancha en el edredón.

Se vistió atropelladamente mientras su vista no podía apartarse de ella, casi no podía sentir su respiración, el silencio era tan profundo que solo el leve susurro del aire acondicionado rompía la calma extrañamente plácida de la habitación, le dirigió una última mirada y salió corriendo preso del pánico por el pasillo, bajó en el ascensor hacía la planta tercera del parking y allí estaba su flamante BMW aparcado, subió, arranco el motor con una suave pulsación sobre la tecla electrónica y salió haciendo chirriar sus ruedas. Sentía que por momentos se ahogaba, sus ojos eran incapaces de fijar la vista en la carretera y a toda velocidad puso rumbo a su casa, era ya tarde, tan tarde...

El corto trayecto desde El Hotel Arts hasta su domicilio, una preciosa casa con jardín en una urbanización de lujo a las afueras de Alella se hizo eterno, el cuentakilómetros marcaba los 2o0 kmts/hora pero todas las imágenes transcurrían a cámara lenta, los árboles, los coches en sentido contrario parecían flotar en un mar de vacío. Carlos se dejaba llevar por los doscientos cincuenta caballos de su automóvil completamente desbocados, ni siquiera atendió la voz femenina de su navegador que le indicaba la presencia de un radar de control de velocidad en la autopista, no podía apartar de su mente la imagen de la chica desnuda y fría envuelta en una ligera sábana, ni de sus verdes ojos abiertos que miraban perdidos hacía la nada, ni del hilo de sangre que manchaba lévemente sus perfectos labios en forma de corazón.

Por fin ante su casa, pulsó el mando a distancia de la puerta y entró con el coche en el jardín, casi sin hacer ruido abrió la puerta para no despertar a Alicia ni a los niños, y temblando se acercó a la cocina, necesitaba un poco de agua, sus garganta estaba seca y su corazón parecía saltar sobre su pecho como saltaban sus hijos sobre la cama cada noche antes de acostarse. Fue en ese momento cuando vio la nota que Alicia le había dejado en la puerta del frigorífico, una lágrima empezó a deslizarse por su mejilla mientras caía de rodillas sollozando como un niño, y su recién adquirida locura golpeaba la cabeza una y otra vez contra el suelo.


Carlos, he dejado a los niños en casa de mis padres, cuando llegues coge el coche y dirígete al Hotel Arts en Barcelona, he reservado una mesa para cenar y una habitación para los dos, una compañera del trabajo me ha proporcionado unas papelinas de aquellos polvos mágicos que tanto me gustan. Si, ya se que no lo apruebas, pero no es más que un pequeño vicio que una ejecutiva se puede permitir de vez en cuando ¿no? mañana es sábado y podremos descansar de la noche loca.

Por cierto, tu tendrás preparada una botella de Macallan en la mesita de noche (cada uno sus vicios) y me he permitido pasar por una tienda de lencería para comprarme un camisón de seda negro y unas medias con ligas para jugar…

Te voy a volver loco Carlos, hoy te volveré loco. Feliz cumpleaños

Alicia.”


El tic tac del reloj de la cocina se volvía cada vez más lento, Carlos se desvanecía en el suelo y el teléfono empezaba a sonar insistentemente aquella mañana del sábado.

sábado, 19 de abril de 2008

LAS MINISTRAS TOMAN EL MANDO.


Unos pocos días después de su nombramiento da la impresión que las Ministras nombradas por el Presidente Zapatero toman el mando de sus respectivos ministerios. Por un lado la Ministra Elena Espinosa se ha prestado rauda a explicar a las 17 Comunidades Autónomas el trasvase (si, lo han leido bien) del ebro a Barcelona, que espero no se produzca nunca, no por que esté de acuerdo con la cochambrosa posición de Camps y Valcarcel, sinó porqué un trasvase del ebro es un agravio a los miles de agricultores del delta que viven de los arrozales, un ataque directo a la propia supervivencia del delta como tal, que precisa un aporte de sedimentos producto del excedente de agua del rio que desemboca en el mar y mantiene ese precario equilibrio de territorio/agua. Pero dicho esto, que no deja de ser una posición personal, me parece bien que la ministra haga una labor pedagógica (frente a los ignorantes) y divulgativa frente a los demás, de lo que significa un trasvase puntual a fin de evitar unas posibles restricciónes del agua que los ciudadanos utilizan para beber, lavarse y cocinar, restricciones que en ningún caso se han dado en Valencia o en Murcia.

Por otro lado, la Ministra de Defensa coge sus maletas y embarazada de 7 meses se nos planta en Afganistán, acompañada del secretario de estado tras 15 horas de vuelo, tres de las últimas en un Hércules de la fuerza aérea (para quien no haya viajado nunca en un Hércules, les puedo decir que es tan confortable como un vagón de ganado en el expreso de Bombay). La ministra elige para su primer viaje, el destino más peligroso de nuestras tropas, donde día si, día también se producen ataques contra el contingente internacional, donde garantizar su seguridad es quizás unos cuantos puntos más complicado que en otros lugares, demostrando así el valor que a todos los soldados se les supone, demostrando también el patriotismo del cual se duda, y demostrando que su embarazo no tiene que ser un obstáculo para el ejercicio de su labor.

Gracias ministras por hacer esfuerzos que desmonten esa visión machista y trasnochada que desde ciertos sectores de la derecha más rancia de este país se difunde, es un alivio (personal) comprobar que han venido a trabajar y no a cumplir con la cuota de igualdad que el Presidente se ha autoimpuesto. Si siguen por este camino, es muy probable que una mayoría de la población española llegue a la misma conclusión a la que yo hace años que llegué, y es que las mujeres tienen una capacidad de trabajo que supera ampliamente la que nos adorna a los hombres (siempre con las correspondientes excepciones a ambos lados), y que además la capacidad de organización y gestión es también mucho más efectiva que la dispersión de la que hacemos gala los machitos, y por tanto entienda que el Presidente se quiera rodear de eficaces colaboradoras.