sábado, 14 de junio de 2008

EL PORVENIR (4)




Nada podría apartarle ya de ella tras ese beso, sintió como los suaves labios de Mara recorrían su cuello y dos afilados incisivos se clavaban como estiletes en la yugular. El dolor se transformó en una cálida sensación placentera, que recorrió su espina dorsal debilitándole hasta desvanecerse.

Al despertar ella seguía allí mirándole con ternura, desnuda, pálida como la luna. Daniel descubrió en ese instante la belleza de la oscuridad eterna.

martes, 10 de junio de 2008

viernes, 6 de junio de 2008

EL PORVENIR (3)

Como tantos años habían hecho los artesanos de su familia, Andrea acababa de pulir aquella antigua lámpara de cobre que había comprado en un viejo bazar turístico de Petra. Cogió un suave paño de algodón y frotó las últimas sombras que enturbiaban el brillo del quinqué. De pronto un enorme resplandor la cegó por unos instantes, ante sus ojos se manifestó la presencia de un joven muchacho de piel morena, cabello ensortijado y ojos verdes como esmeraldas.

.- Soy el genio de la lámpara, me has llamado y te debo conceder tres deseos.

:- Andrea se quedó absorta mirando aquel torso desnudo, la calidez de la voz del genio le producía una extraña seducción que la transportaba a las historias de mil y una noches deseadas, a cuentos orientales de placeres prohibidos y a las fantasías inconfesables de una adolescencia olvidada.

.- Bésame, conviérteme en una mujer hermosa y quédate para siempre conmigo.

El genio la besó como solo un genio puede besar a una mujer y le susurró al oído que los demás deseos eran innecesarios, nada podría apartarle ya de ella tras ese beso.