miércoles, 7 de mayo de 2008

CARTA AL COMANDANTE RAUL CASTRO


Sr. Comandante:

Permítame que le remita esta carta a través de un modesto blog, que aunque no leerá, espero que alguno de sus múltiples comisarios políticos de vigilancia de la revolución en la RED pueda detectar, haciéndole llegar un suscinto resumen.

Siempre me maravilló aquella revolución que iniciaron uds. en Sierra Maestra allá por los años 50. Un puñado de guerrileros valientes plantando cara a la mayor potencia del mundo y a uno de sus más corruptos sicarios latinoamericanos, la épica nos impregnó a una generación que crecimos con las imágenes del Che colgadas en la pared de nuestra habitación, con los relatos de Gabo, y la mística revolucionaria. También he justificado hasta hace bien poco todas y cada una de las manifestaciones totalitarias del régimen que Ud. representa en la actualidad, tantos años liderado por el Comandante en Jefe hoy convaleciente, en la creencia errónea que se trataba de un mecanismo de defensa frente al brutal bloqueo norteamericano.

Poco a poco Sr Comandante, los actos de su régimen, fueron desencantándome hasta el punto de renegar como socialdemócrata de pertenecer a la misma familia ideológica que Uds. Los prisioneros de conciencia, las ejecuciones, la huida de la isla de decenas de miles de cubanos jugándose la vida, no podían ser solo mecanismos de defensa de la revolución. La caída del muro de Berlín, la apertura económica de China, y el acercamiento de su gobierno a paises islámicos como Iran, o dictaduras tan detestables como la de Corea del Norte, evidenciaban que lo único que les importa es mantener el poder y los privilegios económicos y sociales de los que carece su pueblo, al que dicen respetar y proteger del enemigo exterior.

Y ahora, me desayuno un día leyendo en "El País", un periódico de izquierdas, que el gobierno de ha prohibido la salida de Cuba a Yoani Sánchez, una licenciada en filología cuyo único delito cometido es escribir un blog en Internet (que Uds. han bloqueado para los cubanos) describiendo la situación social y económica de su país. Una chica que tras vivir dos años en Suecia, decidió de "motu Propio" y a pesar de las recomendaciones de no hacerlo, volver a su patria a trabajar y a luchar por la libertad.

? Como aquellos valientes guerrileros de Sierra Maestra ahora temen que una filóloga desde un modesto blog pueda poner en peligro los logros de la revolución?

¿ Sr. Comandante, Ud. cree que merece la pena destinar los recursos que destina a bloquear el acceso a dicha página web, prohibir la salida de una conciudadana suya para recibir un bien merecido premio en España, asignar decenas de comisarios políticos a boicotear como trolls pagados por su gobierno dicho blog, mientras su pueblo no puede comer tres veces al día?

Espero Sr. Comandante en jefe en sustitución del anterior convaleciente, que la marea de la historia les lleve hacía el panteón donde descansan todos los líderes de la humanidad similares a Uds. Hitler, Pinochet, Franco, Mussolini, Stalin, Pol Pot, Mao, y el propio Batista del que tanto aprendieron.



¿Patria o muerte?


No, en su caso son sinónimos.

lunes, 5 de mayo de 2008

¿ LA ESPADA DE DAMOCLES?


Esta semana todos los Magistrados del Tribunal Constitucional (menos uno, el bueno de Pérez Tremps), van a empezar a deliberar y analizar el recurso presentado por el Partido Popular al “Estatut de Catalunya”, sin dejar de lado otros recursos presentados por el Defensor del Pueblo con algún gobierno autonómico que no causan tanta expectación, toda vez que el magistrado recusado si puede participar en ellos y la mayoría de progreso hace prever una resolución favorable a las tesis del “Govern de la Generalitat”.

El asunto que tienen sus señorías sobre la mesa es crucial para el devenir de nuestro futuro, se trata de dictar una resolución que marque los límites del ejercicio de la autonomía de las Comunidades Autónomas, que reconozca o no el derecho de los ciudadanos de unas determinadas zonas de este estado a decidir cual es el nombre que le quieren dar a su territorio, la organización interna de la que se dotan, la relación de interlocución con la que pretenden dotarse frente al Gobierno central (bilateralidad versus multilateralidad), y en definitiva, el Tribunal Constitucional va a decidir si el estado español es un estado descentralizado administrativamente como establece la Constitución del 78, o da un paso más allá hacía un verdadero estado federal (asimétrico o no) que reconozca las sensibilidades nacionales de los ciudadanos de algunos de los territorios que lo conforman.

Mi predicción es que adoptarán una solución de compromiso (que no satisfará a nadie), un reconocimiento más o menos explícito a la definición de nación realizada desde el preámbulo, y por tanto sin fuerza jurídica, y un veto radical a la bilateralidad en las relaciones Gobierno de la Nación-Generalitat. A mi esta solución me parecería bien, siempre que se tomase con el consenso adecuado, con la complicidad de la nueva dirección del Partido Popular (que es posible que haya dado el beneplácito a la misma) y con un amplio respaldo de las fuerzas políticas catalanas.

Si es así, bienvenida sea una Sentencia que sentará jurisprudencia, y que será un referente para el futuro de España como estado plurinacional (compuesto por cuatro naciones históricas), pero unido por la solidaridad de todas ellas, alejado del mercadeo bochornoso en el que los gobiernos autonómicos aparecen por la capital con el único objetivo de pedir fondos para su territorio mientras la Administración Central se dedica al regateo gitano de los mismos (con perdón para esta noble comunidad y sin que nadie vea una referencia racista), y más cercano a los cónclaves europeos donde los estados se reúnen en cumbres multilaterales a fin de discutir la cuantía y el destino de los fondos de cohesión europea.

Sería un gran objetivo común, lograr que cada una de estas cuatro naciones históricas que a mi entender conforman uno de los estados más antiguos de Europa llamado España, renunciara a una parte de sus exigencias políticas nacionalistas en aras a una convivencia fluida, y que desde el aparato central, se renunciara también a la “grandeur” con el fin de articular un modelo federal, cuyo exponente principal sería un Senado como verdadera cámara de representación territorial, donde se discutieran todos estos escabrosos asuntos pecuniarios.