viernes, 27 de junio de 2008

EL PORVENIR (6)


.-Me temo que es cuestión de semanas, quizás alg...

En ese instante el presidente le interrumpió bruscamente.

.- ¿Cómo que cuestión de semanas? Tengo a los mejores astrofísicos del país estudiando ese cometa desde hace una década, y ahora Ud me dice que en cuestión de semanas el cometa cambia de trayectoria para adecuarla de forma constante al movimiento de traslación y rotación de la tierra.

Albert, licenciado en ciencias físicas por la universidad de Harvard y uno de los más brillantes asesores científicos del presidente, frunció levemente el ceño mientras un silencio sepulcral se extendía por la sala.

.- Sr. presidente la velocidad del cometa no es regular, los científicos están desconcertados por el comportamiento del cometa Halley que esta vez rompe todas las leyes de la física, ha cambiado de velocidad y trayectoria los últimos 2 años en más de 20 ocasiones. Disponíamos de cálculos precisos que hemos tenido que corregir… el cometa cambia de ubicación en función de la rotación de la tierra, parece como si estuviera programado para aparecer de forma constante sobre el horizonte de una parte del hemisferio norte, justo en la latitud y longitud de la zona sub-sahariana, en concreto puede ser observado a simple vista desde Mali cada día a las 24 horas de la noche. Hemos enviado un equipo de observadores a la región y acabamos de recibir un informe que Ud. debería leer.

Se dispuso a leer aquel extenso informe, mientras el comité de asesores de presidencia observaban con enorme expectación las reacciones del hombre más poderoso del planeta.

Finalmente el presidente tras meditar unos minutos les espetó:

.- pónganme en comunicación con el presidente de turno de la UE y con el presidente Chino a través de multiconferencia privada en el despacho oval y preparen el Air Force One, saldremos hacía Mali esta misma semana.

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Cuando el avión presidencial aterrizó en el pequeño aeropuerto de Bamako, le esperaba una recepción del país africano, así como los presidentes de China y Francia. Tras una improvisada reunión en la propia pista del aeropuerto decidieron atravesar los más de 300 kmts que separaban la capital Bamako de la pequeña aldea de Segoukoro sin más dilación. Seis enormes Range Rover del servicio secreto americano trasladaron a los tres presidentes hasta el lugar donde según los observadores científicos las coordenadas de avistamiento del cometa se mantenían invariables desde hacía semanas.

Al llegar a la aldea, tal y como les había informado el presidente de Mali les esperaba el jefe tribal, que sin perder un instante les acompañó hasta la pequeña Jaima de una familia de Tuaregs en las afueras de la aldea. Una vez en su interior, el presidente Obama se arrodilló frente a una mujer cubierta con un hiyab que mantenía a su hija en brazos, una hermosa niña de piel oscura como el ébano que sonreía, cuya faz emitía una sensación de paz y felicidad como nunca había visto, también el presidente chino y el francés se arrodillaron frente a la niña y cada uno de ellos le entregó un regalo. El chino abrió una pequeña cajita de color oscuro que contenía una preciosa piedra verde de jade, la joya más pura de las minas de las laderas del himalaya, la llamada Piedra del Cielo, que le fue remitida por el Dalai Lama días atrás para la ocasión. El presidente de Francia entregó a la madre un frasco de perfume fabricado por los mejores perfumistas de Paris a base de mirra y un hiyab de seda natural diseñado por el prestigioso modisto musulmán francés Moustaphà Courie y el presidente americano, le obsequió con un viejo cuenco de madera tallada, que había estado custodiado en una cámara acorazada de la reserva federal desde que fuera descubierta por una expedición secreta del gobierno de los EEUU en 1954, el llamado Santo Grial.

Barack Obama con lágrimas en los ojos, al salir de la Jaima se acercó a su homólogo Chino y le preguntó como era posible que los tres hubieran llegado a la misma conclusión sin necesidad de más análisis que la propia noticia de la existencia de la niña.

.- Eso mi querido presidente, solo lo explica la fe. Quizás dentro de unos años veremos maravillas que hoy no alcanzamos ni a imaginar.

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Un increíble amanecer empezó a teñir de color ocre la fina arena del desierto aquella mañana de enero, mientras los vehículos se alejaban en dirección al horizonte.

domingo, 22 de junio de 2008

¡YA BASTA!




Os pasásteis tanto tiempo gritando ¡ basta ya! que alguien os ha dicho por fin ¡ya basta!

Cuatro años queriendo saber, han sido demasiados años incluso para los vuestros, para quienes sin convicción siguieron las oportunas órdenes de los farsantes, las recomendaciones de los mentirosos. Demasiados años de odio y rencor hacia vuestros adversarios, a los que nunca tuvisteis por tales, sinó por enemigos a los que había que laminar, pero esto era demasiado para las personas normales, para aquellas que querían hacer de su partido un partido "normal", y de su país un país "normal" ¿cuantas veces le oímos decir eso de que a los españoles les interesan los problemas normales?

¿Cuantas veces Mariano debió sentirse solo en la mesa de Dirección mientras los demás fabulaban tramas conspiranóicas, se cuestionaban excelentes leyes sociales, se seguía el dictado de la Conferencia Episcopal o se mandaba a los militantes a la calle al sonar el silbato de la AVT?

Hoy ha matado al padre, no es un crimen, ni siquiera ha sido un accidente, ha sido la necesidad de terminar con un padre hosco, ruin y déspota, de acabar con unos hermanos farsantes, fulleros y tramposos y de desembarazarse de la influencia de unos periodistas incendiarios, cuyas cuitas personales con la izquierda están conduciendo a este país a los niveles de enfrentamiento civil de principios del siglo anterior.

Estáis solos aquellos que os habéis creído las mentiras del padre, estáis huérfanos, los vuestros hoy ya no son los vuestros. Mientras en España amanece un tiempo nuevo de retos compartidos, esa misma España os ha dicho que ya basta de utilizar su nombre para apuñalar al adversario, que ya basta de prostituirlo en nombre de las víctimas, que ya basta de mentir en su sagrado nombre.

A partir de ahora vagaréis como huérfanos por las mil colinas bajo el sol abrasador de un desierto hostil, con la única compañía del canto de las víboras y escorpiones a quienes habéis adoptado por mascotas, tendréis la compasión de los que un día fueron "los vuestros" pero también nuestro inmisericorde desprecio.

Buenas noches y buena suerte.

jueves, 19 de junio de 2008

EL PORVENIR (5)



Daniel descubrió en ese instante la belleza de la oscuridad eterna. Todo su miedo y sus incertidumbres se desvanecían mientras el ascensor ascendía al piso 35 de aquel edificio de oficinas donde tantas horas de su vida había quemado en los últimos veinte años.

Al llegar a la azotea, se acercó con paso firme hasta el borde y fue en ese momento cuando le vino a la mente aquella frase de Armstrong , “un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad”, siempre había sido un tipo ocurrente, y no iba a ser distinto en sus últimos instantes. Se dejó caer suavemente, sin precipitación, mientras su cuerpo recorría los 150 metros de distancia hasta el suelo, pasaron delante de sus ojos decenas de ventanas con diminutos seres trabajando ante pantallas de ordenador, salas de reuniones…

Por su cabeza transitaron un sinfín de recuerdos de su larga vida:

aquella encantadora niña compañera de juegos en su niñez, ¿Cómo se llamaba, Helena? Su primer (y único) amor Elvira, siempre Elvira, también en el ocaso de su existencia la imaginación de Daniel voló hasta el regazo de aquella muchacha morena de pelo ensortijado y grandes ojos negros que sonreía como solo sonríen las diosas del olimpo, ¿Dónde estará?

Despúes Ana su mujer, la más querida, la compañera de tantas aventuras, su mejor amiga, su confidente y la madre de Marta su hija, esta última la niña de sus ojos, el más preciado tesoro que la vida le regaló, a quienes quería ahorrar el sufrimiento de su agonía.

Los segundos se hacían eternos, ni la velocidad de la caída podía acelerar el tiempo, que parecía haberse detenido entre los pisos 20 y 10 del edificio.

También recordó aquella situación amarga recientemente vivida en la consulta del Doctor Ginestà:


.- Lamento decirte Daniel que tienes un proceso tumoral irreversible.

.- ¿Cuánto me queda Alberto?

.-Me temo que es cuestión de semanas, quizás alg. ---------------------------------