viernes, 25 de septiembre de 2009

"La cançó del lladre"


Canción dedicada al Sr. Millet y a toda su familia, de la que tanto nos acordamos cada día al ver el telediario.

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Federico había sido siempre un hombre de orden, amante de la vida familiar y temeroso de Dios. Nunca se alejaba de los convencionalismos; prudente hasta extremos enfermizos, no olvidaba las palabras que su difunto padre pronunció en su lecho de muerte:

.- Federico, desconfía de los extraños, cuida de tu familia, de tu hacienda y mantén siempre la puerta de la casa cerrada a cal y canto.

Casó en edad temprana con aquella joven de buena posición que tanto agradaba a su madre; hija del señor notario del pueblo, que con el transcurso de los años llegaría a ser la esposa y madre ejemplar que encajaba en sus rígidos esquemas como zapato de cristal en el pie de cenicienta. Tuvieron un único hijo, no por voluntad propia, sino por los inescrutables designios de la Providencia. Le educaron como buen cristiano y probo ciudadano, aunque con escasa fortuna a tenor de las habladurías de sus convecinos. Federico Javier, que así bautizaron al joven vástago siguiendo la tradición familiar y en honor al santo patrón de la villa que le vio nacer, empezó a torcer el recto camino que su padre había trazado para él; a las chiquilladas y gamberradas propias de la difícil edad en la que todo infante transita de forma iniciática hacia la madurez, siguieron unos incipientes devaneos con el alcohol y las drogas, aunque nunca pasaron a mayores, y siempre disculpados cuando no justificados por su querida esposa, cegada en su amor maternal, que los achacaba a las malas amistades de su hijo.

Como cada noche, Federico procedió a cerrar las puertas de la casa, asegurar ventanas, dar una pequeña ronda por el jardín a fin de cerciorarse que no hubiera presencia de extraños en las inmediaciones de la finca y conectar la alarma. Subió las escaleras hacia el dormitorio con sigilo para no despertar a su familia, se sentó en la cama y al mirar a su esposa observó con estupor el hilo de sangre que manaba de sus labios. Casi sin tiempo a reaccionar, recibió un fuerte golpe en la cabeza, y con un hilo de consciencia pudo observar mientras la vida se le escapaba fugazmente, como su primogénito rebuscaba entre los cajones algo de dinero y joyas para seguir envenenando su sangre, la sangre de sus ancestros, y recordó con tristeza por última vez aquellas sabias palabras de su padre, que había convertido en ley:

.- Federico, desconfía de los extraños, cuida de tu familia, de tu hacienda y mantén siempre la puerta de la casa cerrada a cal y canto.


7 comentarios:

maria dijo...

Buenísimo, Capi. En pocos párrafos has conseguido describir el infierno de muchas familias...brillante!

David Soler dijo...

genial!!!

ender dijo...

Una tragedia que desmenbrana el puzzle de la vida. Breve y crudamente real.

Mercedes dijo...

¿Qué significa Lladre?

El cuento me ha gustado. Siempre tan trágico...la próxima de amor y lujo

CAPTAIN JACK ESPÁRRAGO dijo...

Mercedes, significa ladrón.

Gracias a todos por los cumplidos.

Robert dijo...

realmente bueno, muy bien capi....

Mercedes perdona que no te comentase el partido....pero desde que Ricky Rubio fichó por el Barça estoy deprimido...un saludo.

Mercedes dijo...

Es lo que tiene Laporta, Robert: que no hace más que fastidiar.